martes, 18 de abril de 2017

BULELANI MABHAYI, EL MONSTRUO DE THOLENI

No es de extrañar que el poblado sudafricano de Tholeni sea conocido como “pueblo de la muerte” por el elevado número de crímenes que se cometen en el lugar, y por ende tampoco es raro que de allí surgiera uno de los mayores asesinos seriales de la historia del país más meridional del continente africano.

El criminal abordaba a sus víctimas –todas mujeres y niños- en sus propias casas, y siempre asegurándose de que vivían solas, sin hombres que habitaran en ellas. Para matarlas usaba machetes o hachas. Después de los asesinatos de Sinazo Mbeki y sus dos nietos en 2010, los investigadores comenzaron a relacionar los crímenes con otros cometidos anteriormente en Tholeni, por lo que ya no eran casos aislados, sino que ahora buscaban a un asesino en serie. Durante una redada detuvieron a varios sospechos, entre ellos se encontraba Mabhayi, pero no obtuvieron pruebas concluyentes y lejos de asustar al criminal, éste siguió matando en el mismo poblado como si nada.


Bulelani Mabhayi, de 38 años fue arrestado tan sólo seis horas después de cometer su último asesinato, el 11 de agosto de 2012. El asesino se dejó un zapato en el lugar del crimen, lo que llevó a su detención. La policía se abalanzó sobre él mientras dormía una siesta en su domicilio, situado en el mismo pueblo donde sembró el terror durante cinco años, cometiendo 20 asesinatos y 16 violaciones.

El 27 de agosto de 2013 fue condenado a varias cadenas perpetuas, después de declararse culpable de 20 asesinatos y 16 violaciones, admitiendo el reo ser el responsable de todos y cada uno de los crímenes cometidos.



martes, 28 de febrero de 2017

MASACRES ESTUDIANTILES (XII): ATAQUE AL INSTITUTO SAN PIO X

No se había recuperado aun la sociedad canadiense del ataque a la escuela de Brampton en mayo de 1975, cuando el 27 de octubre de ese mismo año, otro estudiante, esta vez en la capital del país, Ottawa, atacó su propio instituto.

Robert Poulin, un estudiante de 18 años de edad, era un chico aparentemente normal. Provenía de una familia de clase media, de padre militar y madre enfermera. Tenía tres hermanas, dos más mayores y otra más pequeña que él. El chico tuvo varios trabajos en los que se le recuerda como un buen empleado y sacaba buenas notas en el instituto. En el ámbito social Robert tenía su grupo de amigos. En definitiva era un chico aparentemente normal, aunque había algo que le frustraba: no tenía suerte con las chicas. Estaba acomplejado por una anomalía en el pecho y es que padecía de ‘tórax en quilla’ o dicho vulgarmente “pecho de paloma”, además de tener un defecto en la visión (usaba gafas de “culo de botella”).

Su meta profesional era llegar a ser piloto de combate, como su padre. Se alistó en la milicia Cameron Highlanders pero más tarde fue rechazado en su intento por ingresar en la escuela de oficiales, principalmente por su inmadurez. Debido a ello, Poulin entró en un profundo estado de depresión, sacando a la luz su lado más oscuro.

A las 14:30 horas, del 27 de octubre de 1975, Robert Poulin entró en el instituto donde estudiaba, San Pío X. De una patada abrió la puerta de una aula y comenzó a disparar con una escopeta de cañones recortados. Después de cargar cuatro veces y disparar otras tres contra sus compañeros, el último tiro de gracia se lo reservo para sí mismo, en el pasillo, sobre su cabeza. Cinco estudiantes fueron heridos y uno no sobrevivió, además del propio Poulin.

Antes del tiroteo, Poulin secuestró a una amiga suya, Kim Rabot, a la que ató a su cama, agrediéndola sexualmente para luego matarla a puñaladas.
Posteriormente, la policía en un registro efectuado en su habitación pudo comprobar que estaba obsesionado con el sexo y la pornografía. Encontraron un total de 250 revistas y libros pornográficos, cuatro juegos de esposas, una caja repleta de ropa de mujer, una muñeca hinchable, un vibrador, y una lista con los nombres de 18 chicas. Aunque no habían prueblas concluyentes, varias de esas niñas habían recibido llamadas telefónicas obscenas que se detuvieron después del suicidio de Poulin. También hubieron denuncias sobre agresiones e intentos de violación en un bloque de pisos, por parte de un joven que ocultaba su rostro con un pasamontañas, cuya descripción física correspondía con la de Poulin.

Un diario personal de Robert también fue encontrado, en el que se podía leer los deseos del joven por violar a alguna chica, y que cuando lo hiciera cubriría su cabeza con un pasamontañas, además de sus tendencias suicidas, ya que veía la muerte como algo positivo, que calificó de “verdadera felicidad” y en la que deseaba además que asaltaran su propia casa y la quemaran porque deseaba que su familia sufriera.










lunes, 30 de enero de 2017

EL ASESINO DE GUARNE

Jaime Martínez Betancurt, de 44 años de edad, fue condenado el 20 de enero de 2017 a 42 años de prisión por haber asesinado a cuatro personas, entre ellas su esposa, Natalia García Gil, y los hijos de ésta, de ocho y cinco años, respectivamente, además de otra mujer, María Gladis Arango, que podría ser su amante.
Foto: Fiscalía de Colombia
La detención del asesino se produjo en junio de 2016, tras la denuncia por parte de los familiares de la desaparecida María Gladis. Tras las pesquisas de la policía por la zona de Guarne -donde residía la mujer-, dieron con un testigo que la vio con un agricultor del lugar. Tras contactar con el hombre, éste confirmó a la policía que había se había encontrado con ella pero que se fue y no la había vuelto a ver. Pero el rastreo de la tarjeta ‘sim’ del teléfono móvil de la desaparecida lo ubicaron en el domicilio del agricultor. Al personarse nuevamente los investigadores en la finca donde trabajaba, el hombre confesó los cuatro asesinatos, que se encontraban enterrados en una fosa. Al parecer, las víctimas fueron ahorcadas con una cuerda de nylon. El asesino, Jaime Martínez, declaró haber sido el autor de otros 16 asesinatos, aunque a día de hoy no se han encontrado otras víctimas que se le puedan atribuir a Martínez Betancurt, aunque sí se hallaron numerosas prendas de ropa de mujer, varios teléfonos móviles y otras tantas tarjetas ‘sim’.

En poder del asesino se encontraron varias joyas, objetos personales y los teléfonos móviles de las dos mujeres asesinadas, que utilizó para advertir a sus familiares de que éstas estaban bien, una vez ya les había dado muerte, y así tratar de ocultar los asesinatos.




Fuentes:


viernes, 13 de enero de 2017

MIJAIL POPKOV: EL DEPREDADOR DE SIBERIA

Desde noviembre de 1994 hasta el año 2000 se cometieron 29 asesinatos brutales sobre mujeres en la región siberiana de Irkutsk. Sus cuerpos aparecieron en diversas zonas boscosas en las proximidades de la ciudad rusa de Argansk. La investigación policial que llevó varios años, determinó que fue obra de un mismo autor, a pesar de la multitud de instrumentos utilizados para finar a las víctimas, el ‘modus operandi’ era muy similar: las mujeres fueron obligadas a desnudarse, para luego ser violadas y asesinadas. A golpe de hacha, acuchilladas, mediante punzón, destornillador, una estrangulada con soga, y otras con la mezcla de varias herramientas.

La mayoría de víctimas eran mujeres jóvenes, entre el rango de 19 a 28 años. Una tenía 15 años y otras cuatro de entre 35 a 40. Eran de estatura media (155-170 cm) y propensas a tener sobrepeso. Todas se encontraban ebrias en el momento de la muerte, menos una, la única que no fue violada. Una de ellas fue quemada después de muerta.

Pese a todo no se encontró a ningún sospechoso y el caso se cerró en 2001. El caso se reabrió un año después, y tras una lenta investigación que llevó diez años más, se tomó muestras de ADN a más de 3500 sospechosos. La ardua labor llevó a la detención en junio de 2012 del autor, al que se le acusó en su momento de tres violaciones y asesinatos.


El policía asesino

Mijail Popkov, nacido en 1964 era un oficial de policía retirado en el momento de su detención. Confesó ser el autor de los asesinatos. Según su misma declaración, se valía de su condición de policía y mediante un coche patrulla se ofrecía para llevar a las mujeres a su destino. Además añadió que las había seleccionado previamente porque quería limpiar las calles de prostitutas. Después las agredía sexualmente y las asesinaba.

El 31 de octubre de 2013, fue acusado de 22 asesinatos y dos intentos de asesinato. El 14 de enero de 2015, el Tribunal Regional de Irkutsk condenó a Popkov a cadena perpetua, aunque el asesino declaró haber matado a una docena de mujeres más.

En su momento, los investigadores no creían en la afirmación de Popkov, más bien lo atribuían a la egolatría y el afán de notoriedad que caracterizan a los psicópatas pero el hallazgo de nuevas víctimas, incrementó el total de mujeres asesinadas por este depredador siberiano a 47.

Por ello, la investigación a día de hoy no ha cesado dos años después, tras una nueva confesión de Popkov en la que admite haber dado muerte a un total de 81 mujeres. Por el momento la policía le atribuye 12 asesinatos más. De ser así se convertiría en el asesino en serie más prolífico de Rusia con 59 muertes a sus espaldas y uno de los mayores del mundo, a la espera de que el número total de víctimas pueda ser aun mayor.




Fuentes: