lunes, 26 de septiembre de 2016

GAO CHENGYONG: EL “JACK, EL DESTRIPADOR CHINO”

Gao Chengyong, de 52 años de edad fue capturado el 29 de agosto de 2016 por la policía china, después de 28 años de investigación para tratar de dar con el asesino en serie de, al menos 11 mujeres.

Una vez detenido en su tienda de comestibles en la ciudad de Baiyin, provincia de Gansu, al noroeste de China, Gao confesó ser el autor de las 11 jóvenes. Los escenarios criminales se dieron lugar en la misma ciudad de Baiyin y en la provincia vecina de Mongolia Interior.

Gao tenía obsesión por las mujeres jóvenes vestidas de color rojo, a las que sometía a seguimiento pacientemente. Así, cuando se cercioraba que vivían solas las atacaba para torturarlas, asesinarlas y mutilarlas.
Foto: China Daily
Inició la serie de asesinatos en 1988, siendo la primera víctima una mujer de 23 años de edad. El cuerpo fue encontrado en su propia casa y presentaba 26 puñaladas. En noviembre de ese mismo año violó y mató a Cui Jinping, después le amputó las manos y los pechos. Otras partes de su cuerpo, nunca fueron encontradas. A algunas de las posteriores mujeres finadas, les extirparía los genitales. Por todo ello, el criminal se le denominó “Jack el destripador chino”, puesto que los crímenes recordaban al famoso asesino londinense de época victoriana.

Curiosamente, la cadena de asesinatos finalizó en 2002. En 2004 la policía ofreció una recompensa de 200.000 yuanes (26.700 euros) a quien aportara pistas fiables del autor criminal, ya que lo único que tenían eran las huellas y restos de ADN que había dejado en los cuerpos de las víctimas, pero sin relacionarlas con ninguna persona, hasta que un tío del acusado fue arrestado por un delito menor y después de realizarle pruebas de ADN y compararlas sometieron posteriormente a todos los parientes varones del detenido a la realización de análisis genéticos, identificando a Chengyong.

Fuentes policiales de la investigación calificaron a Gao Chengyong de ser una persona solitaria, poco sociable, además de poseer una fuerte perversión sexual y ser un misógino.