lunes, 7 de marzo de 2016

JAVIER HERNÁN PINO: EL NUEVO ROBLEDO PUCH

Javier Pino fue detenido el 21 de octubre de 2015 en la ciudad de Frías, ubicada al norte de Argentina. El joven, de 26 años de edad, está acusado de matar a cinco personas entre febrero y octubre del mismo año.

El 16 de febrero de 2015 iniciaría la carrera criminal matando a Ni Qi Fu, propietario de un bazar chino del barrio Balvanera de Buenos Aires. El cuerpo de Fu presentaba ocho disparos, perpetrados por una pistola de 9 mm.

Dos meses después, el 15 de abril, fue descubierto el cuerpo de una mujer en un apartamento del barrio bonaerense de San Nicolás. Los vecinos de la finca de Tucumán, 1545 alertaron al propietario del piso Bajos A, que de ese inmueble emanaba un olor nauseabundo. Al acudir este con la policía descubrieron el cuerpo sin vida de la inquilina, que presentaba un disparo –al igual que el anterior- perpetrado con una pistola de 9 mm.
Javier Hernán Pino
El 13 de julio, Javier Pino mató a un trabajador de una estación de servicio de la localidad El Galpón, al norte del país, donde después de darle muerte de un disparo en la cabeza, robó 70.000 pesos (unos 4.200 €).

En el mes de septiembre, el presunto asesino viajó hasta la ciudad de Rosario, al parecer para realizar un curso de mecánico armero, donde además, contactó con una amiga con la que mantenía contacto a traves de Facebook, a la que visitó en su domicilio. Según la reconstrucción de los hechos, Agustina Ponisio, se encontraba en la cocina cuando fue asaltada por Pino, quien con su pistola de 9 mm. con silenciador le asestó un disparo en la cabeza. Seguidamente subió al piso superior donde se encontraba el hermano de la asesinada, Javier Ponisio, que al parecer intentó escapar, sin éxito, al percatarse de la presencia de su asesino, quien le disparó hasta seis veces. Seguidamente, se hizo con 25.000 pesos (1.500 euros, aproximadamente).

Javier Pino fue detenido después de que la madre de los hermanos asesinados, reconociera el vehículo del amigo de su hija, salir de la zona residencial, presumiblemente después de matar a sus hijos, al visualizar las grabaciones de las cámaras de seguridad. En el domicilio de Pino se hallaron varias armas, entre ellas la pistola de 9mm con la que presuntamente cometió todos los asesinatos, 500 proyectiles, una ballesta profesional y 18 puntas de acero. Además hallaron joyas y ordenadores personales pertenecientes a varias de sus víctimas.




Fuentes:


No hay comentarios:

Publicar un comentario