miércoles, 13 de enero de 2016

RAMÓN LASO: EL ASESINO SERIAL DE TARRAGONA

Los Mossos d’Esquadra le seguían la pista desde hace tiempo. Ramón preparaba presumiblemente su huida a Paraguay, país de origen de su actual esposa y al cual envió numerosos objetos en el mes de febrero. Tenía su vivienda habitual en venta y el bar que regentaba se encontraba en situación de traspaso. Además tenía en su poder el móvil del desaparecido, con el que habría hecho algunas llamadas, una de ellas al Diari de Tarragona haciéndose pasar por Mauricio, en la que indicaba que tanto él como Julia estaban bien y que no querían que les buscaran. La policía catalana en un registro efectuado en el domicilio del acusado en Els Pallaresos (Tarragona), encontró bastante dinero en metálico y el teléfono. Laso hizo creer a los hermanos de Julia Lamas y su entorno que los desparecidos habían huido juntos.

La Unidad Central de Desaparecidos de los Mossos puso mucho empeño en el caso y lograron convencer a los tribunales que Ramon mató a la pareja y los había hecho desaparecer. Alegaron que Maurici estaba delicado de salud y necesitaba medicación a diario, y no existe ninguna prescripción médica hasta la fecha. Tampoco había ningún rastro vital de los dos.
Ramón Laso en un momento del juicio
Foto:ACN/Roger Segura

Así, Laso quitó de en medio a su pareja porque le estorbaba, ya que tenía una relación con Mercedes, hermana de Julia, que fue quien denunció su desaparición, aunque el móvil también pudo ser económico. A Mauricio lo habría matado para dificultar más la investigación y parecer que tenían una historia sentimental y que se habrían fugado.

A pesar de la intensa búsqueda de los mossos –incluso se utilizó un georadar- para intentar dar con los cuerpos de Mauricio y Julia, hasta la fecha no han sido localizados.

INICIO DE LA CARRERA CRIMINAL

El acusado asesinó en 1988 a su mujer, Dolores Camacho, de 25 años, estrangulándola y abandonando su cuerpo en las vías alrededor de L’Aldea (Tarragona), para simular un suicidio. El tren la decapitó. Ocho meses más tarde provocó un accidente de circulación en el que murió su hijo Daniel, de 6 años. A causa de este “accidente” cobró del seguro 3,5 millones de pesetas.

El criminal fue condenado en 1993 a 57 años de prisión, pero valiéndose de los beneficios penitenciarios contemplados en el Código penal anterior, en 1999 obtuvo la libertad provisional, a pesar de que los informes psiquiátricos del juicio determinaron que era un psicópata muy peligroso.

CONDENA

En octubre de 2014, la Audiencia de Tarragona condenó a Ramon Laso a una pena de 30 años de prisión por dos delitos de homicidio, siendo el único condenado en España sin hallarse los cuerpos de las víctimas, ni pruebas biológicas y sin obtener confesión del acusado.


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