miércoles, 16 de diciembre de 2015

MASACRES ESTUDIANTILES (VII): CHARLES WHITMAN, EL FRANCOTIRADOR DE LA UNIVERSIDAD DE TEXAS

En 1963, Charles Whitman comenzó a escribir su diario personal. En él, escribía sobre su pasado en el ejército, donde estuvo durante 18 meses, entre 1959 y 1960. A pesar de contar con unos inicios prometedores como militar en la Marina de los Estados Unidos –hasta fue galardonado con una medalla- y servir como francotirador, acabó saliendo por la puerta de atrás, por lo que en su diario reflejaba su mal estar con dicha institución, al estar esperando un juicio militar debido a los conflictos que tuvo por su afición al juego y problemas derivados con otros compañeros. Además escribía sobre su familia y la dependencia financiera que tenía de su padre, de la cual deseaba desvincularse. También elogiaba a su esposa, con la que se casó cuando apenas contaba 20 años, en febrero de 1962.
Charles Whitman (1963)
A las 18:45 del 31 de julio de 1966, Charles Whitman empezó a escribir una nota de suicidio: No entiendo muy bien qué me obliga a escribir esta carta. Tal vez se deba a las acciones que he cometido últimamente. Realmente no me entiendo a mí mismo en estos días. Se supone que debo ser un hombre joven, razonable e inteligente. Sin embargo, últimamente (no puedo recordar cuando empezó) he sido víctima de muchos pensamientos inusuales e irracionales.

A la media noche del 1 de agosto, Whitman mató a su madre de una puñalada en el corazón. Seguidamente la acostó en su cama y la arropó. Al lado dejó una nota escrita: Yo solo he tomado la vida de mi madre. Estoy muy molesto por haberlo hecho. Sin embargo, creo que si hay un cielo,, ella estará allí ahora. Lo siento de verdad. Que no haya la menor duda que yo amaba a esta mujer con todo mi corazón. Después se dirigió a su casa donde mató a su mujer. Tres puñaladas en el corazón acabaron con la vida de Kathy. Colocó el cuerpo en la cama y la tapó con las sábanas. Luego tomó bolígrafo y papel y escribió: 01/08/66 03:00 AM muertos. Parece que he matado brutalmente a mis seres queridos. Yo sólo trataba de hacer un trabajo minucioso y rápido […] Si mi póliza de seguros es válida, por favor pagar mis deudas y donar el resto de forma anónima a una institución de salud mental. Tal investigación puede evitar más tragedias de este tipo […] Dar el perro a mis suegros. Díganles que Kathy amaba mucho a ‘Schocie’ […] Mi último deseo es que me incineren después de la autopsia.

Durante la mañana del 1 de agosto, Whitman alquiló una carretilla y compró una carabina M1. Después, en otra armería adquirió una escopeta semiautomática y un maletín para fusil. Fue a su casa y allí serró el cañón de la escopeta. Cogió del baúl donde guardaba las armas, un fusil Remington 700 y otro Remington 141 calibre.35 de corredera, un revólver Smith & Wesson y otro Magnum, una pistola Luger de 9 mm y otra Galesi-Brescia, más pequeña. Encima de la ropa, se vistió con un mono de color caqui. Se dirigió a la torre de Universidad de Texas con la carretilla y el baúl con las armas. Al vigilante, le enseñó una acreditación falsa como asistente de investigación, y le dijo que que debía entregar un material. Tomó el ascensor hasta la planta 27, la última, justo debajo del reloj. Allí golpeó a la recepcionista con la culata de uno de los rifles, dos veces en la cabeza y arrastró su cuerpo, escondiéndolo detrás de un sofá. Minutos después, una pareja que se encontraba en la terraza se cruzó con Whitman pero increíblemente no sospecharon de él, aunque vieran una mancha de sangre en el suelo –creían que era barniz-, mientras Whitman cargaba uno de los rifles y les dijera que iba a matar palomas. Después de que la pareja se fuera, Whitman obstaculizó el acceso a la terraza. Antes de sali, observó como una familia de seis personas querían acceder al lugar. Escopeta en mano comenzó a disparar, matando a dos, Mark Gamour, de 16 años y su tía Marguerite, de 56. Después se dirigió detrás del sofá y disparó en la cabeza a la recepcionista, Edna Townsley, de 51 años.
Torre de la Universidad de Austin, Texas.
© 1980 Larry D. Moore
A las 11:48 de la mañana, Whitman empezó a disparar con su rifle desde la cubierta a los transeúntes que cruzaban el campus universitario. La primera víctima fue una joven estudiante de antropología de 18 años, embarazada de 8 meses, a la que disparó en el abdomen. Mientras trataba de ayudarla su novio, Thomas Eckman, también de 18 años, recibió otro balazo, corriendo la misma suerte que su compañera. Un profesor de historia fue el primero en llamar a la policía a las 11:52. Una patrulla de la policía local de Austin llegó en primer lugar. Los dos agentes se refugiaron tras unas columnas pero uno de ellos fue alcanzado por un disparo y murió. Los servicios sanitarios acudieron. Un conductor de ambulancia fue herido en una pierna. Whitman disparaba sobre cualquier persona, sin discriminar por sexo, raza, edad o profesión. A los pocos minutos ya se encontraban numerosos policías en el lugar y comenzaron a disparar sobre el francotirador pero los agentes no sabían a cuantos hombres se enfrentaban, hasta que el piloto de una avioneta de la policía que sobrevolaba la zona afirmó que solamente había un hombre en la terraza. Whitman sólo disparaba una vez a cada persona, haciendo valer el lema que aprendió en el ejército: “un disparo, una muerte”.

Los agentes Ramiro Martínez, Houston McCoy y Jerry Day, además de un civil, Allen Crum pudieron subir a la terraza de la torre, donde se encontraron en las escaleras a la familia Gabour que les indicaron dónde estaba Whitman. El asesino, no se percató de la presencia de los policías, que lo rodearon con cautela. A Allen Crum se le disparó la escopeta que portaba sin querer, por lo que Whitman se percató de su presencia, pero se encontró con Martínez y McCoy corriendo hacia él mientras le disparaban. Charles Whitman fue acribillado a tiros aproximadamente a las 13:25 horas, después de asesinar a 16 personas y herir a otras 32.
Armas de Charles Whitman.
Se le realizó la autopsia tal y como era su voluntad, manifestada en sus escritos y aprobada por su padre después. Se le encontró un tumor cerebral y aunque en un primer informe los forenses no apreciaron que dicha dolencia pudiera ser el desencadenante de los actos criminales, unos días más tarde se examinó el cuerpo de Whitman con mayor exhaustividad. Se creó una comisión formada por neurocirujanos, patólogos, psiquiatras y psicólogos quienes concluyeron que “si bien no se puede establecer una relación clara entre el tumor cerebral y las acciones perpetradas por Charles Whitman, posiblemente podría haber contribuido a la incapacidad para controlar sus emociones y acciones.”

Charles Whitman no fue incinerado, tal y como era su deseo, sino que fue enterrado con honores militares, al lado de su madre y su hermano, John.



No hay comentarios:

Publicar un comentario