martes, 3 de noviembre de 2015

MARIA SWANENBURG: LA ENVENENADORA DE LEIDEN

Nació en el seno de una familia pobre de Leiden (Países Bajos), el 9 de septiembre de 1839. El 13 de mayo de 1868 se casó con un herrero, Johannes van der Linden, con quien tuvo cinco hijos y dos hijas. Dos de los pequeños murieron a una edad temprana, de quien se sospechó que los había matado, aunque al parecer murieron de cólera. El 29 de enero de 1886 se separó de su marido.

Maria era una mujer de buen carácter y servicial, conocida como goeie Mie (la buena Mie) debido a su dedicación por cuidar a los enfermos, ancianos y niños de Leiden. Aunque la realidad era muy distinta.

Maria Swanenburg, alrededor de 1885
Se cree que la carrera criminal de la ‘buena Mie’ comenzó en 1879, aunque sólo se pudieron probar los asesinatos que cometió a partir de 1880. Su ‘devoción’ por cuidar a las personas más necesitadas se debía a motivos económicos y hereditarios, ya que cuando se ponía al servicio de estas personas se ganaba su confianza con el fin de ser la heredera testamental y/o beneficiaria de las pólizas de seguro de vida que poseían sus víctimas, por lo que las asesinaba envenenándolas con arsénico. Su propia familia tampoco se libró: el 30 de mayo de 1881 envenenó a su hermana Cornelia. En el transcurso de este año también envenenaría a un primo suyo, y a su hermano Arend. Por todos ellos cobraría un total de 149 florines. Incluso también envenenó a sus padres y una tía suya.

Al principio nadie sospechaba de ella. Cuando las personas enfermaban ella ponía alguna excusa para que la familia no avisara a ningún médico, así se aseguraba de que no la descubrieran.

Detención, condena y muerte

A finales de 1883, la asesina envenenó a una hermana suya, al marido de esta y al hijo de ambos. Maria añadió arsénico en una sopa de cebada y se marchó. Cuando comenzaron a encontrarse mal, acudieron a un vecino y este avisó al médico. Al tratarlos sospechó del envenenamiento, por lo que avisó a la policía. El testimonio del vecino fue clave para detener a la criminal, puesto que declaró a los investigadores que ella fue la única persona que acudió al domicilio de la familia Frankhuizen en las horas anteriores desde que empezaron a sentirse indispuestos.
Póster sobre la asesina en serie (1885)
Durante la investigación, se descubrió la conexión de lo sucedido entre goeie Mie y el dinero que había cobrado de los seguros –un total de 3000 florines de la época-. Ante tal hallazgo se exhumaron numerosos cuerpos de personas que habían recibido los cuidados de Maria. Todas presentaban restos de arsénico.

El juicio se celebró durante los meses de abril y mayo de 1885. Fue declarada culpable de 27 muertes, aunque se sospecha que pudo haber asesinado a unas 90 personas. Algunas víctimas sobrevivieron quedando tullidas de por vida. Maria nunca tuvo remordimientos y fue condenada a cadena perpetua, muriendo de una larga enfermedad en la cárcel de mujeres de Gorinchem, el 11 de abril de 1915, a la edad de 75 años, ostentando el récord –según el libro Guinness de los Récords- de ser la envenenadora más prolífica de toda la historia criminal universal.



Fuentes:



No hay comentarios:

Publicar un comentario