miércoles, 18 de noviembre de 2015

GLIENICKE: EL PUENTE DE LOS ESPÍAS

Tres puentes se han levantado en la misma zona sobre el río Havel, entre las ciudades de Postdam y Berlín. El primero de ellos se construyó en 1660, manteniéndose en pie hasta principios del siglo XIX, el cual fue sustituido por otro más resistente debido al creciente tráfico desarrollado en la época. El 16 de noviembre de 1907 se construyó otro que fue dañado por un proyectil en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial en Europa. No fue hasta 1949 cuando se remodeló, una vez separadas la Alemania Occidental y la Oriental, cuya frontera pasaba justo por el centro del puente.


Tanto los Aliados como los ciudadanos de un lado y del otro de las dos Alemanias, utilizaron el puente sin problemas hasta que el 27 de mayo de 1952, las autoridades de Alemania Oriental lo cerraron para el sector occidental, y en agosto de 1961 hacian lo mismo para los ciudadanos de su propio país, al mismo tiempo que se había construido el muro de Berlín. Desde aquel momento se utilizaría para el intercambio de prisioneros entre el bloque occidental y el oriental, por lo que fue bautizado por los periodistas como “puente de los espías”.

LOS INTERCAMBIOS

El 10 de febrero de 1962 se produjo el primer intercambio de espías. Rudolf Abel, agente soviético, detenido en 1957 en Estados Unidos y condenado a 30 años por espionaje. Por el contrario, el piloto Francis Gary Powers fue abatido por un misil tierra-aire mientras sobrevolaba territorio soviético con un avión espía U-2, con el que tomaba fotografías sobre lugares estratégicos. Tras su detención fue condenado a tres años de prisión y a siete de trabajos forzados. Fue liberado junto al estudiante estadounidense Frederic Pryor.

En 1964 el soviético Konen Molody, detenido en Londres en enero de 1961 fue canjeado por el agente británico Greville Wynne.
Puesto fronterizo del puente en 1987.
Foto: David Stanley
El 12 de junio de 1985, un intercambio multitudinario de agentes secretos cruzaron el puente. El sector comunista liberó nada más y nada menos que a 23 agentes de la CIA, y por el contrario tan sólo 4 del este europeo detenidos por los estadounidenses fueron devueltos.

El 11 de febrero de 1986 tuvo lugar el último intercambio. Esta vez no se tuvo en cuenta el factor secreto, ya que numerosos periodistas cubrieron la noticia en el mismo lugar, quizás como preludio de que la Guerra Fría estaba llegando a su fin. Cuatro agentes occidentales fueron intercambiados por cinco del sector oriental.

VUELTA A LA NORMALIDAD

El puente en la actualidad.
Foto: Visiondrops
www.flickr.com/photos/flashbak/3003201552
Tan sólo un día después de que cayera el Muro de Berlín, es decir, el 9 de noviembre de 1989, se abrió totalmente al público el puente de 128 metros de longitud. Durante 28 años en los que de repente dejó de existir para la ciudadanía, con la misma inmediatez recuperó la normalidad.





Fuentes:
Ormaechea, Ana. ‘Los escenarios del espionaje. Cita con el enemigo’, Muy Historia, nº10, 2007, pp. 14-15.



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