viernes, 27 de noviembre de 2015

EL JUICIO DE LOS DOCTORES

El ‘Juicio de los doctores’ fue el primero de los doce procesos judiciales que tuvieron lugar en Nuremberg, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, por parte de la coalición de naciones vencedoras contra los máximos responsables nazis del Tercer Reich.

Fueron un total de 23 acusados, de los cuales 20 eran médicos y todos ellos imputados por Conspiración, Crímenes de guerra, Crímenes contra la humanidad y pertenencia a Organización Criminal. Los crímenes fueron perpetrados principalmente  mediante experimentos científicos y otros medios, tal como se nombra en el auto de procesamiento del Fiscal Jefe estadounidense Telford Taylor, de 25 de octubre de 1946.
           
Entre septiembre de 1939 y abril de 1945 todos los acusados participaron ilegal, intencionada y deliberadamente cometiendo crímenes de guerra, en que ordenaban, instigaban y/o participaban en experimentos médicos sobre civiles y miembros de las fuerzas armadas de la Coalición de Naciones sin su consentimiento. Dichos acusados formaban parte del Reich alemán, para el cual cometieron asesinatos, brutalidades, crueldades, torturas, atrocidades y otros actos inhumanos mediante los siguientes experimentos científicos, en los campos de concentración de Dachau, Natzweiler, Sachsenhausen, Ravensbrück, Auschwitz y otros :

(A) Experimentos de gran altitud. para investigar los límites de la resistencia humana en altitudes extremadamente altas. Los sujetos eran colocados en el interior de una cámara de baja presión en la que se podían duplicar las condiciones atmosféricas y presiones imperantes en gran altitud (hasta 20.000 metros). Murieron muchas personas y otras sufrieron lesiones graves, torturas y malos tratos.
(B) Experimentos de congelación. Se efectuaron en el campo de concentración de Dachau, para investigar los medios más eficaces de tratar a las personas que habían sido severamente refrigeradas o congeladas. Las víctimas eran obligadas a permanecer en un tanque de agua helada en períodos de hasta tres horas. En otra serie de experimentos, los sujetos fueron mantenidos desnudos al aire libre durante muchas horas a temperaturas bajo cero. Numerosas personas murieron, gritando de dolor al congelarse sus cuerpos.
(C) Experimentos en los que se inyectaba a los sujetos diversos virus y bacterias, algunas epidémicas para luego tratar con vacunas y otras sustancias químicas y probar su eficacia. Muchas de las víctimas murieron y otras sufrieron dolor grave y discapacidad permanente.
(D) Experimentos de regeneración ósea, muscular, de los nervios y de trasplante de huesos. Huesos, músculos y nervios fueron seccionados y retirados de los cuerpos de las víctimas, sufriendo intensa agonía, mutilación y discapacidad permanente.
(E)  Experimentos con agua de mar. Para estudiar los diversos métodos de hacer potable el agua del mar. Los sujetos fueron privados de todos los alimentos y obligados a ingerir el agua de mar químicamente procesada. Muchas personas tuvieron sufrimientos y gran dolor provocando lesiones corporales graves.
(F)  Experimentos de esterilización. El propósito de estos experimentos era desarrollar un método adecuado para la esterilización de millones de personas con un mínimo de tiempo y esfuerzo, por medio de rayos X, cirugía y diversas drogas. Miles de personas fueron esterilizadas, sufriendo gran angustia mental y física.
(G) Experimentos con venenos. Para investigar el efecto de diversos venenos en seres humanos. Los venenos se suministraban secretamente a los sujetos en sus alimentos. A las víctimas fallecidas se les practicaban autopsias.
(H) Experimentos de Bomba incendiaria. Para probar el efecto de diversos preparados farmacéuticos en quemaduras infligidas a sujetos con fósforo procedente de bombas incendiarias, que causaron en las víctimas dolor, sufrimiento y lesiones corporales graves.

Entre septiembre de 1939 y abril de 1945 los acusados Karl Brandt, Kurt Blome, Viktor Brack y Waldemar Hoven ordenaron, instigaron y tomaron parte del programa denominado “eutanasia” del Tercer Reich alemán en el cual los acusados asesinaron a cientos de miles de seres humanos, incluidos a los nacionales de los países ocupados por Alemania. En este programa se producía la ejecución sistemática y secreta de ancianos, dementes, enfermos incurables, niños deformes y otras personas, por gas, inyecciones letales y otros medios en hogares de ancianos, hospitales y asilos. Esas personas fueron consideradas como “inútiles” y una carga para la maquinaria de guerra alemana. Se informaron a los familiares de estas víctimas que murieron de causas naturales, tales como la insuficiencia cardíaca. Los médicos alemanes que participaron en el programa de “eutanasia” también fueron enviados a países ocupados para ayudar al exterminio masivo de judíos.
           
Por éstos y otros hechos genocidas se determinaron diversas condenas:

Viktor Brack, Karl Brandt, Rudolf Brandt, Karl Gebhardt, Waldemar Hoven, Joachim Mrugowsky y Wolfram Sievers, fueron condenados a muerte. El 6 de junio de 1948 se ejecutaron dichas condenas, mediante la horca.


Karl Genzken, Siegfried Handloser y Gerhard Rose, fueron condenados a cadena perpetua, conmutada a 20 años de presidio.

Fritz Fischer y Oskar Schröder también fueron sentenciados a cadena perpetua pero su condena fue conmutada por 15 años de prisión.

Hermann Becher-Freyseng, Wilhelm Beiglböck, Hertha Oberheuser y Helmut Poppendick pasaron 10 años entre rejas.

Adolf Pokorny, Hans Wolfgan Romberg, Paul Rostock, Siegfried Ruff, Konrad Schäfer y George August Welf fueron absueltos y Kurt Blome fue liberado.

No deja de ser curiosa la anécdota de que uno de los ‘ángeles de la muerte’ más crueles de la Alemania nazi, Joseff Mengele, no fuera ni tan siquiera mencionado en los juicios.



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