lunes, 23 de noviembre de 2015

MASACRES ESTUDIANTILES (V): EL ATENTADO DE LA ESCUELA EDGAR ALLAN POE

Eran las 10:00 de la mañana del 15 de septiembre de 1959, cuando Paul Harold Orgeron se disponía a matricular a su hijo en la escuela primaria Edgar Allan Poe, en Houston (Texas). La directora del centro no lo hizo al carecer de la documentación necesaria (partida de nacimiento del niño, empadronamiento y cartilla de salud), por lo que Orgeron dijo que volvería al día siguiente con los papeles, aunque unos minutos más tarde, Paul y su hijo entraban en el recinto escolar. El padre del chaval portaba un maletín en una mano. En la otra una nota que entregó a una profesora en el patio y que decía lo siguiente: “Por favor no te alteres por esta orden que te doy. En esta maleta hay una alta carga de explosivos. Cuando digo alta, quiero decir muy alta. Por favor, créeme cuando te digo que hay dos más (ilegible) en otras zonas. No quiero matar a nadie. Haz lo que digo y nadie saldrá herido. Firmado P.H. Orgeron”.
Escuela Edgar Allan Poe en la actualidad.
La profesora Patrice Johnson que estaba acompañada por numerosos niños, los alejó del lugar haciéndoles entrar en el edificio, al mismo tiempo que se acercaba el conserje de la escuela, James Montgomery y otra profesora, Jennie Colter. En ese instante, Orgeron pulsó un botón adherido al maletín e hizo estallar los seis cartuchos de dinamita de su interior,  matando a su propio hijo, al conserje, a la profesora, a otros dos niños y a él mismo. Otras 18 personas más –la mayoría niños y niñas- fueron heridas.



La escena que presenciaron los periodistas y los policías al llegar al lugar fue dantesca. Numerosos restos humanos se esparcían por el lugar. Se evacuó la escuela y otros centros de la zona al creer la policía que el asesino podría estar aún en los alrededores. Sin embargo, poco después encontraron la mano de Orgeron que les sirvió a la postre para identificarlo mediante las huellas dactilares, y comprobar que tenía antecedentes penales. Al parecer, era un especialista en reventar cajas fuerte con dinamita. Además encontraron su vehículo cerca de la escuela, en el cual aparecieron 150 cartuchos de dinamita y un recibo del 25 de agosto del mismo año, en el que figuraba la compra de detonadores que nunca fueron encontrados.

Ficha policial del asesino tras ser detenido en 1945.

Ni el mismísimo Edgar Allan Poe hubiera escrito una historia tan terrorífica como esta.




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