jueves, 17 de septiembre de 2015

MAKSIM GELMAN: EL CARNICERO DE BRIGHTON BEACH

Entre el 11 y el 12 de febrero de 2011 y en un lapso de 28 horas, el ucraniano-estadounidense de 23 años Maksim Gelman, asesinó a cuatro personas e hirió a otras cinco, haciendo honor a la tipología en que se encuadra a este tipo de asesinos en serie, los “spree killer” o “asesinos relámpago” en español, puesto que en un corto espacio de tiempo asesinan a varias personas en distintos lugares.

El joven ya era conocido en su entorno como una persona problemática, un psicópata que siempre estaba envuelto en broncas, incluso había sido detenido por la policía en alguna ocasión por posesión de drogas y otros actos vandálicos.

Su instinto homicida se disparó en el distrito neoyorquino de Brooklyn, a las 5 de la mañana del 11 de febrero, cuando tras una discusión con su madre y su novio Alexander Kuznetsov, apuñaló a este para darle muerte. Seguidamente robó su vehículo y condujo a toda prisa, atropellando a una policía de tráfico en su huida, rompiéndole una pierna.

Se dirigió a casa de su exnovia Yelena Bulchenko a las 10:30 de esa mañana, aunque ella no estaba en el lugar, pero sí su madre Anna, a la que mató con el cuchillo que portaba. Al parecer, estuvo esperando hasta el regreso de Yelena al domicilio.

La exnovia de Maksim regresaba a casa a las 16 horas de ese fatídico día, después de haber estado con un amigo, cuando se encontró a su madre muerta. Presa de los nervios intentó llamar a los servicios de emergencia en el mismo momento en que se encontró con su asesino. Ella salió corriendo pero fue alcanzada por el exnovio, que la apuñaló 11 veces. Después de matarla, nuevamente huyó a toda velocidad con el Lexus robado a su padrastro, embistiendo a otro vehículo. Tras herir a su conductor de una apuñalada, le robó el Pontiac que conducía, atropellando instantes después a un peatón, que murió poco después.

A la 1 de la madrugada del 12 de febrero, se enfrentó a un taxista hiriéndole. Seguidamente robó un coche Nissan, propinando varios cortes a su conductor en las manos. Eran las 8 de la mañana cuando se dispuso a coger el metro. En ese momento Maksim ya estaba en busca y captura y su fotografía en las páginas de los periódicos, por lo que fue reconocido por muchos ciudadanos en el suburbano neoyorquino, y que no tardaron en avisar a la policía. Gelman se apeó en la parada de West 34th Street, cruzó las vías y apuñaló a un hombre, hiriéndolo de gravedad. Al parecer quiso entrar en la cabina de un convoy de metro, aporreando la cabina, sin darse cuenta que dentro se encontraban dos policías, instante en el que fue detenido.

El 18 de enero de 2012, Maksim Gelman fue condenado a 200 años de prisión, admitiendo su culpabilidad y sin mostrar ningún tipo de arrepentimiento.


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