miércoles, 30 de septiembre de 2015

GESCHE GOTTFRIED: EL ÁNGEL DE BREMEN

Nacida el 6 de marzo de 1785 en Bremen, en el seno de una familia humilde, Gresche Timm fue una asesina en serie, matando a 15 personas entre 1813 y 1827, las 8 primeras de su entorno familiar y las 7 últimas de su círculo de amistades. Para dar fin a sus vidas utilizó un raticida llamado Mäusebutter en alemán, traducido al español como “grasa de ratas”, que consistían en pequeñas hojas de grasa animal impregnadas en arsénico que mezclaba en las comidas de sus víctimas.

Su primer esposo, Johann Miltenberg fue la primera víctima. El motivo podría haber sido por despilfarrar la herencia que había recibido de su padre, siendo el principal medio de sustento de la familia. Al poco de morir su marido, Gesche conoció al que sería su segundo marido y del que tomaría el apellido, Michael Gottfried. Para tener el camino más fácil, quitó de en medio a todas aquellas personas que le estorbaban: el 2 de mayo de 1815, mata a su madre Gesche Timm –que junto a su marido, no estaban de acuerdo con aquella relación-; el 10 de mayo de 1815 a su tercera hija Johanna, de 3 años; a su primera hija Adelaida, de 6 años, el 18 de mayo de 1815; a su padre, Johann Timm, el 28 de junio de 1815; a Heinrich, su segundo hijo, el 22 de setiembre de 1815.
Retrato de Gesche Gottfried.
Autor: Rudolf Friedrich Suhrlandt
La siguiente víctima fue su propio hermano, Johann Timm, que tras regresar de la guerra en 1816, quería cobrar parte de la herencia de sus padres. Lo envenenó tras echarle el matarratas en un plato de marisco. Murió el 1 de junio de 1816. Un año después mató a su segundo marido, Michael, seguramente para heredar sus bienes. Tras este asesinato, siguieron otros siete, amigos y vecinos serían los elegidos.

Nadie sospechó de ella hasta ese momento, ya que Gesche gozaba de muy buena reputación entre sus allegados. Se mostraba muy cordial con sus amigos, vecinos y familiares, acrecentándose aún más su buena fama cuando se ofreció a cuidar a las personas que ella misma envenenó y que enfermaban al poco tiempo, estando junto a ellas hasta el último aliento de vida, por lo que se la empezó a llamar “el ángel de Bremen”. Pero los rumores comenzaron a surgir entre la población, y su suerte cambió cuando su doceaba víctima, Wilhelmine Rumpff empezó a enfermar después de haber consumido un plato cocinado por Gesche, por lo que sugirió a su médico de confianza, el Dr. Luce que examinara unos gránulos de color blanco que había observado en la comida que le había preparado la asesina. El médico, que ya había tratado a otras víctimas de Gesche cuando enfermaron, determinó que la sustancia era arsénico, por lo que avisó a las autoridades.

Detención y ejecución

La señora Rumpff murió el 22 de diciembre de 1826, y Gesche no fue detenida hasta el mes de marzo de 1828. Para entonces ya había matado a tres personas más, la última en Hannover. Fue condenada a muerte y ejecutada en la guillotina, el 21 de abril de 1831, siendo Gesche Gottfried la última persona ejecutada en la ciudad de Bremen. De su rostro se hizo un molde de cera para estudiar los rasgos faciales, ya que en aquella época estaba muy en boga el fenómeno de la frenología, es decir, el estudio de las morfologías faciales y craneales, las cuales se creían que determinaban las conductas criminales.
Máscara mortuoria de Gesche.
Fotografía: Jürgen Howaldt
No se sabe con certeza cuáles fueron los motivos que empujaron a Gesche a cometer los últimos crímenes. Algunas teorías apuntan a motivos financieros, pero las víctimas no disponían de grandes cantidades de dinero. Otra causa podría ser que, tras asesinar a sus familiares se sintiera poderosa, creyéndose estar por encima de la vida y la muerte.


martes, 29 de septiembre de 2015

DESAPARECIDA Y DADA POR MUERTA, APARECE 31 AÑOS DESPUÉS

Cuando los agentes acudieron al domicilio de la ciudadana que les esperaba tras denunciar el robo en su vivienda, no sería otra incidencia rutinaria. Al requerir su documento de identidad, la mujer se negó a identificarse. La insistencia de los agentes en que debía hacerlo, enseñó un documento antiguo, al mismo tiempo que confesaba a los policías su desaparición voluntaria 31 años atrás.

Petra Pazsitka, desapareció el 26 de julio de 1984, cuando contaba 24 años de edad. Aparentemente era una joven con una vida normal. Ese día acudió a la consulta de su dentista en el municipio alemán de Brawnschweig, pero al salir no tomó el autobús que debía llevarla a casa.

La desaparición fue denunciada por sus padres, incluso acudieron al programa televisivo Aktenzeichen XY…ungelöst, que se basaba en la búsqueda de personas desaparecidas y crímenes sin resolver.


Curiosamente, la parada en la que ella debía haber tomado el bus, fue asesinada una adolescente de 14 años, por lo que la policía creyó que Petra había sido víctima del mismo asesino. En marzo de 1985 fue detenido un joven de 19 años, Günter K. que admitió ser el autor del crimen de la chica y dos años más tarde confesó haber asesinado a Petra, por lo que el caso se cerró y Petra fue declarada oficialmente muerta en 1989.

Fuentes policiales señalaron que la mujer, que ahora tiene 55 años de edad y cambió su identidad por la de Petra Schneider, no ha querido desvelar el motivo de su desaparición. Lo que sí explicó es que no quiere saber nada de su familia –la cual fue informada de su aparición y querían contactar con ella- y que lo tenía todo planeado. La tarde en la que decidió dar el giro radical en su vida, se escondió en un piso que había alquilado con anterioridad, y fue viviendo con los 4.000 marcos que tenía ahorrados. Después vivió en diversas ciudades, trabajando siempre sin contrato y en otras actividades no mencionadas, sin abrir nunca ninguna cuenta bancaria, sin poseer tarjetas de crédito, y sin afiliarse nunca a la seguridad social. Finalmente, se instaló en Dusseldorf, que es dónde denunció el asalto a su vivienda.

¿Qué ocurría entre ella y su familia para no querer volver a saber nada de ellos jamás?, ¿por qué el asesino de la adolescente confesó la muerte de Petra dos años después si realmente no lo hizo?. Son algunas de las incógnitas que seguramente nunca serán desveladas.





lunes, 28 de septiembre de 2015

LA GUERRA DE INVIERNO

El 30 de noviembre de 1944 el poderoso ejército soviético invade Finlandia. 400.000 hombres cruzan la frontera para intentar sometar a sus vecinos nórdicos, rompiendo así el pacto de no agresión que Stalin firmó con su homólogo finés en 1932, y que ratificaron en 1934.

Stalin temía una invasión de la Alemania nazi a través de Finlandia, ya que fueron aliados en la Primera Guerra Mundial y los lazos de unión entre ambos países seguían siendo sólidos. Leningrado (actual San Petersburgo) y segunda ciudad del país, se encontraba a unos 30 km de la frontera con Finlandia, y por lo tanto un punto muy vulnerable.

En abril de 1938 la Unión Soviética intentó un pacto con el país nórdico para defenderse de Alemania, además de intercambiar una serie de territorios fronterizos. Ante la ausencia de avanzar en las negociaciones por parte del gobierno de Helsinki, en otoño de 1939 los soviéticos lanzaron un ultimátum a los fineses: la frontera tenía que retrasarse unos 25 km; debían permitir establecer una base naval en la península de Hanko durante 30 años. A cambio, los soviéticos cederían gran parte de la zona de Carelia, mucho más grande que los territorios demandados pero menos desarrollados. Lógicamente, el presidende de Finlandia Urho Kekkonen, se negó a tales exigencias, por lo que la Unión Soviética realizó una operación de bandera falsa, bombardeando el territorio ruso fronterizo de Mainila, culpando así a los finlandeses de tal agresión y tener un pretexto para romper el pacto que les unía de no agresión e invadir el país.
Tropas de soldados esquiadores.
Enero 1940
Desarrollo de la guerra

Finlandia solamente pudo movilizar a 300.000 hombres entre militares y reservistas, además de algunos miles de extranjeros que se alistaron –principalmente suecos, noruegos y daneses-. En principio no tenían nada que hacer ante el gigante soviético –casi un millón de hombres-, que invadió Finlandia el 30 de noviembre de 1939 por varios frentes, por tierra –con tanques y tropa- y por aire. La única baza que podían jugar era la guerra de guerrillas y atacar a grupos reducidos, evitando el enfrentamiento en campo abierto.

Las primeras semanas los soviéticos hicieron patente su poderío bélico, haciendo retroceder a los fineses con tropas de tierra y principalmente tanques, pero aprendieron a inutilizar los tanques. Para ello los soldados se acercaban colocando bombas lapa.

En diciembre de 1940, el frío hizo mella en las tropas soviéticas, peor equipadas que las finlandesas, que vestían uniformes blancos para camuflarse y se movían mediante esquíes, utilizando las llamadas “tácticas motti” que consistían en romper las divisiones enemigas mediante emboscadas, disparándoles hasta dividir a los batallones. Una vez divididos contraatacaban mediante francotiradores, acabando con ellos.

En enero de 1940 el Ejército Rojo contaba muchas más bajas que los fineses que estaban mejor equipados y tácticamente mejor preparados. Los soviéticos contaban además con oficiales inexpertos, fruto de las purgas estalinistas sufridas años atrás en el ejército.

El 13 de marzo de 1940 se firmó el armisticio. Medio millón de soldados soviéticos perecieron en la contienda, por tan sólo 23.000 bajas del país invadido. Finlandia cedió parte de su territorio fronterizo a la Unión Soviética –un 10% del total-, además del 17% de su sistema ferroviario, el 10% de las zonas de agricultura, el 11% de los bosques y el 17% de su capacidad eléctrica. Aunque en un principio sorprendiera que el país finés entregara parte de su territorio a pesar de la victoria en el campo de batalla, se temía que el poderoso Ejército Rojo acabase por apoderarse de toda la nación.

Stalin tomó nota de la mala organización que contaban sus tropas y del mal funcionamiento de la maquinaria bélica terrestre, dotándolo de mejores profesionales al mando y de vehículos de mayor calidad, que sirvió para que la Unión Soviética saliera victoriosa en su enfrentamiento con los nazis en la próxima Guerra Mundial.

La muerte blanca

Un nombre se escribió con mayúsculas en esta guerra. Simo Hayha, apodado “la muerte blanca” por el ejército soviético, fue un francotirador finés que intervino en la Guerra de Invierno en la compañía JR 34 en las inmediaciones del río Kollaa, en la batalla que llevaría el mismo nombre, más conocida como “el milagro de Kollaa”, donde unos pocos batallones de soldados nórdicos acabaron con 160.000 soldados soviéticos en toda la contienda, soportando temperaturas de hasta 40º bajo cero.

Simo Hayha
Hayha era un tirador excepcional, sin lugar a dudas, aunque se servía de pequeñas genialidades que lo hacían invisible a ojos del enemigo. Se negaba a usar miras telescópicas, dado que el reflejo le podía delatar. También se llevaba nieve a la boca para que el vaho tampoco le dejase a merced de la muerte y además sumaba una corta estatura de 152 cm. Todo ello hizo que en apenas 100 días aniquilara a más de 500 soldados en la contienda, aunque podrían haber sido más sino fuera porque una bala lo hirió en la cara a pocos días del final de la guerra.

A día de hoy es el francotirador más prolífico que existe.



viernes, 25 de septiembre de 2015

PHOOLAN DEVI: LA REINA DE LOS BANDIDOS

“Lo que no te mata te hace más fuerte”, reza el dicho y muy bien se le puede aplicar a Phoolan Devi, heroína o villana, querida y odiada a partes iguales por la sociedad hindú. Nacida en 1963 en una aldea de la región de Uttar Pradesh, en la India, en el seno de una familia pobre, de la casta mallah, de las más bajas del país.

Cuando apenas tenía 11 años fue obligada a casarse con un hombre que le triplicaba en edad, que abusó y maltrató de ella continuamente, hasta que pudo huir y retornar a casa de sus padres. Éstos, lejos de aceptarla, la repudiaron y denunciaron por robo a la policía. Una vez detenida fue violada y torturada por los policías en la cárcel. Cuando fue puesta en libertad, Phoolan sobrevivió robando, hasta que fue acogida por una banda de bandoleros y salvada mientras estaba a punto de ser violada de nuevo, gracias a la intervención del líder de la cuadrilla, Vikram –que pertenecía también a la casta de los mallah-, con el que se casaría poco después. Se integró rápidamente en el grupo, y con él pudo culminar su venganza al atacar la aldea de su exmarido, al que mató y exhibió su cadáver a los aldeanos.

El grupo al que pertenecía Phoolan se les denomina en la India dacoits, que se podría traducir como bandoleros. Se dedicaban a asaltar aldeas dominadas por terratenientes. Robaban para sobrevivir, repartiéndose el botín entre sus miembros. Devi se fue haciendo un hueco en el grupo, hasta que entraron nuevos integrantes de castas superiores. Los conflictos no tardaron en surgir y resolviéndose las pugnas con el asesinato de Vikram. Tras ello, Devi fue nuevamente secuestrada y violada, hasta que pudo escapar. Poco tiempo después, Devi consiguió organizar y liderar su propia banda, pero esta vez con miembros de su casta.

La masacre de Behmai

Phoolan se hizo famosa tras el asalto a la aldea de Behmai en febrero de 1981, conocido como la masacre de Behmai, donde Phoolan reconoció a dos miembros de la anterior banda que abusaron de ella y asesinaron a su marido. Los dos hombres pertenecían a la casta de los tahkur, por lo que fueron fusilados junto a otros veinte de la aldea que pertenecían a dicha casta, al parecer por orden de Devi.

El suceso indignó a la opinión pública de la India, hasta tal punto que el gobernador del estado de Uttar Pradesh dimitió. Se desplegó un enorme dispositivo policial para capturar a Devi y su banda. Se puso precio por la cabeza de Phoolan -100.000 rupias-, a la que se denominó como ‘la reina de los bandidos’.

La persecución duró dos años, sin que pudieran dar con ella, inclusó llegó a interceder la primera ministra, Indira Gandhi.
La banda de Devi se encontraba mermada, debido al fallecimiento de varios de sus miembros y la propia Phoolan se encontraba enferma, por lo que decidió entregarse, no sin presentar antes ciertas condiciones:
-          Solamente se entregaría a la policía del estado de Madhya Pradesh, y no a la de Uttar Pradesh y lo haría delante de una foto de Mahatma Gandhi y la diosa hindú Durga.
-          Ningún miembro de su banda ni ella, serían condenados a muerte. Como máximo a una pena de ocho años de prisión.
-          Se le daría a ella una parcela de tierra.
-          Su familia sería escoltada hasta el momento de la entrega a las autoridades.

Detención

En febrero de 1983, Phoolan Devi se entregó junto a los miembros de su banda en la ciudad del estado de Madhya Pradesh, dejando su rifle ante los retratos de Mahatma Gandhi y la diosa Durga, tal y como se acordó. Más de 10.000 mil personas y 300 policías se congregaron en el lugar.

Se la acusó de 48 delitos, entre ellos de bandolerismo y secuestro. No se la pudo acusar de la matanza de Behmai ya que no sobrevivió ninguna de las víctimas y declararse ella inocente de las muertes.

Devi pasó 11 años en prisión, sin ser juzgada. En 1994 salió en libertad gracias a un indulto ya que el gobierno de Uttar Pradesh retiró todos los cargos que obraban en su contra, convirtiéndose su liberación en un tema muy polémico y controvertido en la India.

Vida política y muerte

Dos años después de su liberación, salió elegida como diputada en el partido político que lideraba el gobierno de Uttar Pradesh y que retiró los cargos contra ella estando en prisión, el Partido Samajwadi, de ideología socialista, por el municipio de Mirzapur, en el periodo de 1996-98. En 1998 se ausentó de la política por un año -estando incluso nominada para el Premio Nobel de la Paz-, renovando su escaño en 1999.

El 25 de julio de 2001, cuando se disponía a entrar en su domicilio, fue asesinada a tiros por tres pistoleros enmascarados. Sher Singh Rana se entregó poco después a la policía confesando ser el asesino y declarando haber cometido el crimen como venganza por la masacre de Behmai.

El 14 de agosto de 2014, Sher Singh Rana fue condenado a cadena perpetua, aunque el caso no estuvo exento de polémica, ya que los demás acusados y presuntos coautores del asesinato de Phoolan Devi, fueron absueltos.



jueves, 24 de septiembre de 2015

PERE PUIG: EL ‘SHERIFF’ DEL CONDADO

Solitario, extraño, extravagante, arisco y frío son algunos de los adjetivos con los que calificaron algunos vecinos a Pere Puig, el asesino confeso de 4 personas el 15 de diciembre de 2010, en la pequeña ciudad española de Olot, la misma donde dos meses antes había sido detenido Joan Vila, el auxiliar de geriatría que mató a 11 ancianos.

Esa mañana y al grito de “¡esto es un atraco!” entró con su rifle Winchester en el bar “La cuina de l’Anna” donde desayunaban sus jefes Joan Tubert y su hijo Ángel, a los cuales dio muerte con  un tiro a cada uno. Después se dirigió hasta la oficina de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (que se encuentra justo al lado de la residencia de ancianos “La Caritat” donde Joan Vila asesinó a los 11 ancianos), dejó su vehículo en mitad de la calle y al grito también de “¡esto es un atraco!” mató con el mismo rifle a Rafael Turró, sub-director de la sucursal bancaria y a una empleada de ésta, Anna Pujol. Al salir de la oficina, se entregó a dos agentes de la Policía Local, que justamente se encontraban allí, ya que se disponían a multar al vehículo de Puig.

A Joan Tubert (dueño de ‘Construcciones Tubert’, donde trabajaba Puig) y su hijo Ángel, los mató porque según confesó el asesino al juez, le querían echar del trabajo y le debían un par de pagas extras, y a los empleados de la oficina bancaria porque tenía una deuda con esta entidad mayor de lo que él se creía.

De no ser detenido, Pere Puig hubiera seguido matando a más personas porque como dijo al juez, había gente que se burlaba de él y que como era cazador y vestía como tal “me llaman Rambo, pero yo soy el sheriff del condado”.

Pese a las extravagancias del asesino, los informes de los psiquiatras y psicólogos forenses que le examinaron, concluyeron que no sufre ningún tipo de trastorno mental, por lo que Pere Puig fue declarado culpable en diciembre de 2011, de 58 años de edad, y condenado a 60 años de prisión, aunque no cumplirá más de 25.



miércoles, 23 de septiembre de 2015

MAGDALENA CASTELLS: LA CURANDERA DE LA MUERTE

Hay personajes de la vida real que tendrían cabida en cuentos de hadas y como se suele decir la realidad supera siempre a la ficción, pero por desgracia estos sucesos nunca tienen un final feliz. Es el caso de Magdalena, una bruja que se ganaba la vida como adivina, curandera y herbolaria en la dura época de posguerra.

A finales de 1939, a Magdalena Castells se le quedó pequeño el negocio y decidió ampliarlo ofreciendo a su clientela polvos para quien quisiera desprenderse de algún allegado. El cocktail lo vendía a una nada despreciable cantidad de 500 pesetas la papelina, compuesta por una mezcla de harina, arsénico y bario, productos que no era difícil de conseguir ya que eran ingredientes que se podían adquirir en droguerías como plaguicidas.

El negocio de Magdalena contaba con Antonia Font, intermediaria que regentaba una sastrería y desde allí encauzaba a la clientela hacia la bruja. Y es así como el producto llega a sus cuatro y únicos consumidores, que curiosamente no todos los casos fueron crímenes pasionales pero sí perpetrados por mujeres, las que más matan con veneno y por despecho.

Llega a enterarse la Guardia Civil del oscuro negocio existente en el hasta entonces tranquilo barrio mallorquín de La Soledad, en la ciudad de Palma, por lo que se ponen manos a la obra. Un agente de la benemérita se hace pasar por payés interesado en adquirir el veneno para matar a su mujer. Instantes después varios agentes más arrestan a la inductora quien delata a su cómplice y a sus clientas asesinas.

El primer crimen lo cometió Juana María Veny. En las navidades de 1939 el médico certificó como causa de la muerte de Andrés Pedrosa, el marido de Juana, como colapso. En el juicio, Juana, lejos de declararse culpable declaró que su intencíon había sido curar una lesión que tenía su marido en el pie. En realidad lo quitó de en medio para poder quedarse con su amante, Tomás. Anteriormente intentó matarlo con un preparado de hierbas a base de valeriana y flor de azahar, pero lo único que conseguía era que su marido durmiera placenteramente.

Según el certificado de defunción, Miguel Massot murió por una hemorragia interna. Lo cierto es que su mujer, Margarita Martorell lo mató para poder dedicarse a la prostitución. La vida de la víctima costó 350 pesetas, tres sábanas, un corte de traje y un reloj.

El tercer asesinato fue cometido por María Nicolau, que asesinó a su suegra, María Mesquida, de setenta y seis años. El motivo fue porque la anciana quería contraer matrimonio con un joven de veinticinco años, y así dejar sin herencia a la nuera.

En octubre de 1940, Antonia Suau Garán acabó con la vida de su marido, Pedro Garán. Eran tío y sobrina, y ella se casó con él pensando que había vuelto de las américas amasando una gran fortuna. Al darse cuenta que en realidad era más pobre que una rata, adquirió el veneno y se lo echó a la comida y al café.

Magdalena Castells fue condenada a muerte aunque tras imposición de recurso, el Tribunal Supremo sustituyó la pena por treinta años de prisión por cada uno de los asesinatos, con la agravante de empleo de veneno. Las autoras de los crímenes fueron condenadas a entre 25 y 30 años de prisión cada una, y Antonia Font a 14 años por colaboradora.




Bibliografía: Donis, Marisol. Envenenadoras. Editorial: La esfera de los libros, Madrid (2002)

martes, 22 de septiembre de 2015

ED GEIN: EL DESPELLEJADOR DE WISCONSIN

Edward Theodore Gein nació el 27 de agosto de 1906 en La Crosse, Wisconsin, (Estados Unidos), aunque pasó la mitad de su vida en la población de Plainfield, del mismo estado, hasta ser detenido en 1957. Creció junto a su hermano menor y sus padres, los cuales les educaron en un estricto y marcado ambiente religioso, sobretodo su madre que profesaba la religión luterana de forma obsesiva, que a pesar de sentir un profundo desprecio hacia su marido, continuó con él debido a su oposición religiosa al divorcio.

Ed y su hermano se dedicaban a trabajar en la granja familiar, de la que salían únicamente para ir a la escuela, debido a la férrea disciplina de su madre, la cual inculcaba en sus hijos la idea de la innata inmoralidad del ser humano, el mal de la bebida, y la creencia de que todas las mujeres (a excepción de ella, por supuesto) eran prostitutas e instrumentalizadas por el demonio.  Además instruía cada tarde a sus hijos leyéndoles fragmentos de la Biblia, generalmente en textos del Antiguo Testamento sobre la muerte, el asesinato y la retribución divina.

Ante tal situación, el joven Ed era presa fácil de las burlas y bromas pesadas de sus compañeros de clase, que junto a los profesores fueron testigos del extraño comportamiento del muchacho, que a menudo reía sin motivo aparente. Por ello no era raro que Ed no tuviera amigos, y aunque tratara de hacerlos, su madre le regañaba cada vez que lo intentaba. A pesar de todo esto, en la escuela no fue mal estudiante, sobre todo en la lectura.

Los chicos crecieron y ya en la edad adulta continuaron con la única compañía familiar, sin prácticamente contactar con otras personas, hasta que en 1940 falleció el padre. A partir de aquel momento tuvieron que trabajar como operarios por cuenta ajena para ayudar a la economía del hogar.

Ed, a pesar de la estricta educación de su madre, sentía mucho apego por ella y siempre trataba de hacerla feliz, sin éxito. En cambio, Henry se reveló y empezó a hablar mal de ella a su hermano.

El 16 de mayo de 1944, se declaró un incendio forestal cerca de la granja de los Gein. Los dos hermanos corrieron a intentar sofocar el incendio, en el cual murió Henry. El médico forense certificó muerte por asfixia, aunque el cuerpo apareciera con múltiples golpes, se sospechó de que Ed lo matara. Aún así, el certificado médico se dio como válido y no se presentaron cargos en su contra.

El 29 de diciembre de 1945, moría su madre que tiempo atrás había sufrido un infarto cerebral. A pesar de la vida que le había dado, para Ed era su referencia vital. Después del fallecimiento de la madre, siguió viviendo en la granja familiar y se mantenía de un subsidio del estado y de los trabajos ocasionales que le iban surgiendo.

Pronto empezaron los comportamientos extraños. Las habitaciones de la casa frecuentadas por su madre las dejó intactas, convirtiéndolas en una especie de santuario, y empezó a interesarse por la lectura de revistas que hablaban del culto a la muerte y a concurrir los cementerios locales por la noche.

Desapariciones

El 8 de diciembre de 1954, un ciudadano entró en la taberna de Mary Hogan para tomar una copa. Extrañamente nadie se econtraba en el lugar para servirle, aunque observó un regero de sangre, como si se hubiera arrastrado un cuerpo hacia el exterior del establecimiento. Alertado avisó a la policía. La propietaria Mary Hogan, había desaparecido.

El 16 de noviembre de 1957, el dueño de una tienda de Plainfield, Bernice Worden desapareció. La policía sospechó de Ed desde el primer momento, dado su extraño comportamiento. Además el hijo del desaparecido declaró que Gein estuvo la noche anterior de la desaparición de su padre comprando en la tienda y dijo que a la mañana siguiente volvería para comprar anticongelante. El último recibo que escribió Bernice fue el del anticongelante, en la misma mañana que desapareció.

Los investigadores inspeccionaron la propiedad de Gain, donde hallaron el cuerpo decapitado de Bernice Worden en el cobertizo, colgado boca abajo, y las muñecas atadas con una cuerda. El torso se encontraba abierto en canal. Además le habían disparado con un rifle.

Al seguir buscando por la casa, las escenas que vieron los investigadores fueron dantescas, un museo de restos humanos se hallaron por doquier: cuatro narices, huesos, nueve máscaras de piel humana, copas hechas de cráneos, sillas tapizadas y prendas de vestir hechas con piel humana, la cabeza de la tabernera Mary Hogan en una bolsa, la cabeza de Bernice Worden en un saco, nueve vulvas en una caja de zapatos, cráneos postrados en los postes de la cama de Gein, órganos humanos en el frigorífico, labios pegados a una correa de persiana, un cinturón con pezones incrustados, etc.

Detención y confesión

Una vez detenido, Ed Gein confesó haber matado a Mary Hogan y Bernice Worden. Además, declaró a los investigadores que entre 1947 y 1952, hizo una cuarentena de visitas nocturnas a tres cementerios para profanar tumbas y exhumar los cuerpos enterrados recientemente. La mayoría de veces volvía con las manos vacías pero en nueve ocasiones se llevó los cuerpos de mujeres de mediana edad, las que él consideraba que se parecían a su madre. Una vez en casa, bronceaba sus pieles y se hacía unos trajes con ellas para vestirse él mismo. En el interrogatorio se le preguntó se había practicado canibalismo con los cuerpos de las víctimas, a lo que contestó: “No. Olían muy mal”.

El 20 de marzo de 1958, mientras Gein estaba detenido, su casa fue incendiada. Cuando se enteró dijo: “Menos mal”.

Juicio y condena

En primera instancia, Ed Gein fue declarado mentalmente incompetente e internado en un centro psiquiátrico. Sin embargo, en 1968, los médicos de Gein determinaron que estaba lo suficientemente cuerdo para ser juzgado, y fue declarado culpable de asesinato en primer grado, pero como legalmente se le diagnosticó enfermo mental pasó el resto de su vida encerrado en un hospital psiquiátrico, donde falleció el 26 de julio de 1984.

La tumba de Gein ha sido destruida en numerosas ocasiones. Pedazos de ella han sido robados por coleccionistas. Incluso la rápida también se sustrajo, aunque se recuperó meses después, conservándose en un museo del condado de Waushara (Wisconsin).



Fuentes:




lunes, 21 de septiembre de 2015

EL BOSQUE DE AOKIGAHARA (EL BOSQUE DE LOS SUICIDIOS)

Japón es sobradamente conocido como uno de los países más desarrollados del mundo. Pero por desgracia, lo es también por ser uno en los que más suicidios hay. Las causas no difieren de cualquier otro país del mundo, así las personas que deciden quitarse la vida lo hacen por enfermedad en primer lugar. En segundo y tercer lugar lo ocupan los problemas económicos y laborales, según datos de la Agencia Nacional de Policía de Japón (2007).

A finales de los años noventa del siglo pasado Japón vivió el estallido de una fuerte crisis económica, lo que afectó al régimen de vida corporativista de la sociedad nipona, en la que sus habitantes son educados con el propósito de ser leales a sus familias, y no sólo a la sanguínea, sino a la empresa dónde trabajan y también a su país.

Como digo, la crisis económica afectó a los cimientos de la sociedad, por lo que los trabajos dejaron de ser indefinidos y más precarios, rompiendo los esquemas de sus habitantes, sobre todo de los más jóvenes, que son los que más se quitan de en medio.

El método usado más comúnmente no es el tradicional harakiri, ni si quiera como se suele creer es arrojarse a las vías del tren, sino que el preferido es el ahorcamiento.

Curiosamente hay un lugar donde se han encontrado hasta la fecha centenares de cadáveres desde 1950. Es el bosque de Aokigahara, que significa “mar de árboles” en castellano. Dicho bosque se encuentra en la base del Monte Fuji, que cuenta con 35 km2 de tenebrosa belleza vegetal, ocupando el segundo lugar del mundo más elegido para suicidarse, después del puente Golden Gate de San Francisco.
Autor: Jordy Meow

Desde 1988 el número de personas suicidadas en el lugar no ha parado de crecer, por lo que las autoridades locales decidieron en 2003 dejar de publicar los datos para no asociar más el bosque con el suicidio.

Sorprendentemente, Aokigahara se ha convertido en uno de los lugares más visitados por los turistas en el país del sol naciente. Es común que los visitantes puedan encontrarse con los cadáveres, que no han sido retirados por considerarse una señal de respeto al difunto. Además hay numerosos carteles por la zona con mensajes de desistimiento dirigidos a quienes van al lugar con intención de quitarse la vida.

Cada año, unos 300 operarios se adentran en el bosque para localizar cuerpos. Igualmente, la policía patrulla constantemente los alrededores del lugar para localizar posibles suicidas.

No deja de ser curioso que la mayoría de los cuerpos que descansan en el bosque son de personas jóvenes (una media de 30 años de edad). Tampoco no se sabe a ciencia cierta por qué cada año decenas de personas eligen este lugar para suicidarse. Una de las causas puede ser por que si lo hacen en otros lugares, como por ejemplo las vías del tren, los familiares deben correr con los gastos que ocasionan la retirada del cuerpo, retrasos y molestias a los demás. Otro motivo sea quizás la paz, tranquilidad y soledad que transmite tan bello y misterioso lugar.


viernes, 18 de septiembre de 2015

NEUS SOLDEVILA: EL CRIMEN DE “LA DULCE NEUS”

Vivir en el hogar de los Vila Soldevila era como estar en el mismísimo infierno. El patriarca, Juan Vila era un esposo y padre cruel, agresivo, violento y despótico, es decir, la antítesis de lo que se supone debe ser un padre de familia. Así, no era de extrañar que su esposa Neus planeara matar a su marido, que se materializó el 28 de junio de 1981.

Juan Vila dormía plácidamente la siesta en el dormitorio de la segunda residencia que poseía la familia en Esplús (Huesca) cuando su hija Marisol de 14 años le disparó con una pistola en la nuca acabando con su vida. Seguidamente su madre ordena a ella y a todos sus hermanos y hermanas que suban al coche y marchan del lugar. Cuando vuelven a la finca, la Guardia Civil interroga a la familia durante tres horas. El relato de la matriarca es inverosímil: unos encapuchados han llamado al timbre de la puerta (que estaba abierta) y preguntan por su marido; ella contesta que está descansando; ellos le ordenan que se marchen.

Pese a las sospechas que recaían sobre Neus Soldevila, la Guardia Civil no tenía indicios suficientes para poder acusarla, ya que los hijos mantenían la versión materna. Se investigó al entorno de la víctima, pero no parecía tener enemigos. Tampoco cuajó la idea del atentado terrorista, ya que pertenecía al partido Fuerza Nueva, pero no era un militante de primera fila.

Tres meses y medio después, los investigadores estrechando el círculo dieron con la clave que les aclararía el crimen: la criada. Ella estaba presente en el hogar familiar el día de los hechos y confesó lo ocurrido. Después lo hicieron los hijos. Declararon sobre el carácter de su padre, del miedo que le tenían y de los intentos frustrados de asesinato. También cuando su madre se hizo con el arma homicida, que pertenecía a la víctima y de cómo ella estuvo inculcándoles desde hacía tiempo la idea de matar a su padre.

Una semana antes, uno de los hijos de Neus intentó disparar a su padre, pero no tuvo agallas. Entonces, Marisol asumió la responsabilidad. Agarró bien la pistola y ayudada por su madre -que tan sólo presta una mano como punto de apoyo- dispara.

Informes psiquiátricos dictaminaron anomalías psíquicas en todos los miembros de la famillia (incluída la víctima) pero de nada sirvieron.         

LA OTRA CARA DE LA ‘DULCE NEUS’          
           
Casi un año después del crimen, el 2 de junio de 1982, Neus Soldevila era condenada a 28 años de prisión por parricidio con alevosía y premeditación; y los hijos. Nieves (18 años de edad), a 12; los gemelos (Juan y Luis, de 17), a 10 años y un día cada uno. Marisol pasó a disposición del Tutelar de Menores e Inés (la criada), fue absuelta del delito de cómplice pero no se libró de pena, ya que fue condenada por omisión del deber de denuncia a un arresto de seis meses y una multa de 100.000 pesetas.        
En 2011, Marisol Vila, la hija que disparó contra su padre, admitió en un programa de televisión que su padre no era tal y como hizo creer su madre, es más, la adoraba.

Si bien últimamente su padre estaba alterado y gritaba a menudo, no fue nunca cruel con sus hijos. La criada de la familia y su propia mujer llevaban tiempo drogándole con Valium, mezclándoselo con la bebida que tomara. Todo fue un plan urdido por Neus Soldevila, ya que ella había montado unos negocios a espaldas de su marido. Al parecer creó una empresa falsa, pidiendo para ello dinero a diversos familiares y amigos, con la promesa de devolverles más de la cantidad prestada. Uno de los amigos, harto de esperar la devolución del dinero prestado, advirtió que de no devolvérsele en pocos días, se lo descontaría a su marido, por lo que Neus con urgencia, programó el asesinato.

A los diez días del crimen, aparece una Neus Soldevila distinta: se compra un descontable y aparece continuamente con otros hombres en la vivienda familiar, es decir, sin mostrar ningún tipo de pesar por el “atentado” sobre su marido.

En 1986, Neus salía en régimen abierto y decidió no regresar a prisión. Huyó del país con pasaporte falso, cambiando su identidad por la de Montserrat Ferrer. Dos años después fue detenida junto a su hija menor, Dolores en Ecuador y extraditada a España por tráfico de esmeraldas falsas.
Escribió su biografía y denunció a la productora de la película “Crimen en familia”, cuyo argumento se basaba en el crimen, por considerar que atentaba contra su intimidad y la de su familia, logrando cobrar una indemnización por ello.

Las últimas noticias que se tienen de ella datan de 2005. Se dedicó a escribir libros que ella misma vendía por la provincia de Barcelona.

Fuentes:
  1. La dulce Neus. ¿Víctima o verdugo? Artículo de La Vanguardia, de Teresa Amiguet (01.06.2012)
  2. http://www.telecinco.es/elprogramadeanarosa/Habla-hija-Dulce-Neus_2_1279980093.html
  3. http://www.telecinco.es/elprogramadeanarosa/padre-adoraba-madre_2_1279980094.html



jueves, 17 de septiembre de 2015

MAKSIM GELMAN: EL CARNICERO DE BRIGHTON BEACH

Entre el 11 y el 12 de febrero de 2011 y en un lapso de 28 horas, el ucraniano-estadounidense de 23 años Maksim Gelman, asesinó a cuatro personas e hirió a otras cinco, haciendo honor a la tipología en que se encuadra a este tipo de asesinos en serie, los “spree killer” o “asesinos relámpago” en español, puesto que en un corto espacio de tiempo asesinan a varias personas en distintos lugares.

El joven ya era conocido en su entorno como una persona problemática, un psicópata que siempre estaba envuelto en broncas, incluso había sido detenido por la policía en alguna ocasión por posesión de drogas y otros actos vandálicos.

Su instinto homicida se disparó en el distrito neoyorquino de Brooklyn, a las 5 de la mañana del 11 de febrero, cuando tras una discusión con su madre y su novio Alexander Kuznetsov, apuñaló a este para darle muerte. Seguidamente robó su vehículo y condujo a toda prisa, atropellando a una policía de tráfico en su huida, rompiéndole una pierna.

Se dirigió a casa de su exnovia Yelena Bulchenko a las 10:30 de esa mañana, aunque ella no estaba en el lugar, pero sí su madre Anna, a la que mató con el cuchillo que portaba. Al parecer, estuvo esperando hasta el regreso de Yelena al domicilio.

La exnovia de Maksim regresaba a casa a las 16 horas de ese fatídico día, después de haber estado con un amigo, cuando se encontró a su madre muerta. Presa de los nervios intentó llamar a los servicios de emergencia en el mismo momento en que se encontró con su asesino. Ella salió corriendo pero fue alcanzada por el exnovio, que la apuñaló 11 veces. Después de matarla, nuevamente huyó a toda velocidad con el Lexus robado a su padrastro, embistiendo a otro vehículo. Tras herir a su conductor de una apuñalada, le robó el Pontiac que conducía, atropellando instantes después a un peatón, que murió poco después.

A la 1 de la madrugada del 12 de febrero, se enfrentó a un taxista hiriéndole. Seguidamente robó un coche Nissan, propinando varios cortes a su conductor en las manos. Eran las 8 de la mañana cuando se dispuso a coger el metro. En ese momento Maksim ya estaba en busca y captura y su fotografía en las páginas de los periódicos, por lo que fue reconocido por muchos ciudadanos en el suburbano neoyorquino, y que no tardaron en avisar a la policía. Gelman se apeó en la parada de West 34th Street, cruzó las vías y apuñaló a un hombre, hiriéndolo de gravedad. Al parecer quiso entrar en la cabina de un convoy de metro, aporreando la cabina, sin darse cuenta que dentro se encontraban dos policías, instante en el que fue detenido.

El 18 de enero de 2012, Maksim Gelman fue condenado a 200 años de prisión, admitiendo su culpabilidad y sin mostrar ningún tipo de arrepentimiento.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

MASACRES ESTUDIANTILES (II): LA MASACRE DE BATH SCHOOL

La segunda vez que se tiene constancia de asesinatos en masa en centros de enseñanza fue en la escuela de la pequeña población de Bath, Michigan (Estados Unidos). Hasta la fecha es el que mayor número de víctimas mortales habidas en un centro escolar.

El 18 de mayo de 1927 el pequeño pueblo de Bath se despertó con una fuerte explosión. Eran las 8:45 de la mañana y la granja de Andrew Kehoe estaba ardiendo. Cuando llegaron los vecinos, vieron que la Sra. Kehoe se había carbonizado en el incendio, que también había alcanzado a la casa. Instantes después hubo otra explosión. Esta vez fue en el ala norte del edificio de la escuela. Murieron 36 alumnos y dos profesores.

Los restos de la vivienda y la granja de los Kehoe, después de la explosión.
El causante de dichas explosiones fue Andrew Kehoe, que durante meses fue acumulando kilos de dinamita en el sótano del centro escolar y mediante un detonador hizo volar por los aires tanto su propiedad como la escuela. Durante las labores de rescate, el personal de salvamento descubrió 230 kg. de dinamita sin explotar y material inflamable. En ese instante, Kehoe disparó con una escopeta sobre una furgoneta que contenía material explosivo, muriendo él mismo, el director de la escuela y algunas personas que se encontraban en el lugar.
La escuela de Bath, tras la explosión.

Algunos vecinos del pueblo de Bath sospechaban que Andrew Kehoe tramaba algo, aunque más bien pensaban en un posible suicidio debido a los numerosos problemas y conflictos acaecidos en los últimos meses. Nadie podía imaginar que cometería semejante atrocidad.

Kehoe era un hombre extraño, de carácter difícil y uraño, aunque sus vecinos no lo tenían como una mala personal, ya que si alguien pedía su ayuda, éste la prestaba sin problema. Sin embargo numerosos sucesos en su ámbito personal y algunos conflictos en el municipio pudieron llevarle a atentar contra los habitantes de Bath.

Nacido el 1 de febrero de 1872 en Tecumseh, Michigan. Se quedó huérfano de madre a una edad temprana. Su padre se volvió a casar, y con su madrastra no hubo nunca una buena relación, eran comunes los conflictos con ella.

En 1876, cuando el joven Andrew contaba con 14 años, la estufa de petróleo que calentaba el interior de la casa explotó, y su madrastra acabó ardiendo, y aunque él le hechó un cubo de agua, acabó muriendo por las terribles quemaduras recibidas. Algunos vecinos sospecharon que Andrew había provocado la explosión.

A los 40 años de edad se casó con Ellen Price, y siete años después compraron la granja de Bath, donde se instalaron. Rápidamente se involucró en la vida social y cultural del pueblo. Se le nombró tesorero de la escuela aunque reconocían los habitantes del municipio que era una persona de trato difícil y que se enojaba con facilidad si no se le daba la razón.

Los conflictos con él empezaron cuando no fue designado para el puesto de secretario en el Ayuntamiento y se decidió aumentar los impuestos municipales para construir una escuela nueva, con lo que él no estaba de acuerdo. Además su mujer estaba muy enferma de tuberculosis y próximamente les iban a embargar sus propiedades por no poder hacer frente al pago de la hipoteca. Todo ello pudo ser el detonante del desenlace fatal.
Placa conmemorativa en homenaje a las víctimas de la masacre.
Autor fotografía: Jtmichcock

Murieron un total de 45 personas, 35 niños de entre 8 y 14 años y 2 profesores en la escuela; 5 junto a la camioneta (donde también murió un niño de 8 años), Ellen Kehoe y el propio Andrew. Además otra niña murió en el hospital después de una intervención quirúrgica.

En la zona se construyó un parque tiempo después, en memoria de los fallecidos donde se instaló la cúpula de la escuela, que no se dañó tras la explosión y una placa conmemorativa.


FUENTE: Ellsworth, Monty J. (1927). "Chapter One—The Bath Consolidated School" (online version). The Bath School Disaster. Bath School Museum Committee (1991 ed.). OCLC 6743232. RetrievedApril 13, 2011.


martes, 15 de septiembre de 2015

REMEDIOS SÁNCHEZ: LA ASESINA DE ANCIANAS

                 Cuando amigos y familiares de Remedios Sánchez se enteraron de que “la Reme”, como se la conocía en su entorno, era la asesina de tres ancianas en la ciudad de Barcelona, no podían creerlo.
            La cocinera del bar Cebreiro, en el barrio de Sant Gervasi siempre había tenido un trato amable y cortés con los clientes y propietarios del establecimiento donde trabajaba como cocinera desde hacía tres años. La recuerdan como una mujer muy trabajadora y noble. En definitiva, una ciudadana de vida normal y sencilla.
            Nadie se explica que le pasó por la cabeza aquel 10 de junio de 2006, fecha de su primer crimen, cuando la asesina llamó al timbre de la vivienda de Josefa, de 83 años, a quien había conocido unos días antes en casa de una amiga de la víctima. “La Reme” atacó a la anciana dentro de la vivienda con un cuchillo intentando apuñalarla. Seguidamente la estranguló con un tapete y le robó joyas y dinero.
            El 18 de junio sucedería el segundo ataque con el mismo procedimiento, aunque esta vez, al abrir la puerta de su domicilio, Rosa de 80 años, se encontró con una desconocida que se ganó su confianza contándole que era la novia de un propietario del edificio y pidiéndole una tirita. Al entrar en el piso, comenzó una brutal paliza propinándole patadas y puñetazos a la anciana, para acabar estrangulándola. La víctima perdió el sentido pero sobrevivió.
            Tres días después, Remedios subía en el ascensor con su tercera víctima, Rosario, de 87 años. Al salir, cuando la octogenaria se dispuso a entrar en su vivienda, la asesina la agarró del cabello, la empujó hacia dentro y la golpeó. La anciana intentó escapar sin éxito, hasta acabar estrangulada y sin sentido, pero vivió para poder contarlo.
            Otros tres días después, Remedios se inventó que había un escape de gas en el edificio donde habitaba su próxima víctima, Pilar, de 83 años de edad. Se hizo pasar por una vecina que le advertía del escape y que su piso era el único que no se había revisado. Una vez consiguió que la dejara entrar, se dirigió al baño, cogió una toalla y estranguló a la mujer, desvaneciéndose.
            Al día siguiente, el 25 de junio llamó al timbre de otra vivienda. Pidió un vaso de agua a Alicia, de 70 años. Cuando ésta fue a por el vaso, Remedios se escondió en la casa y al intentar asaltarla, no contaba con que hubiera el marido de la propietaria en la vivienda, por lo que salió huyendo.
            El 28 de junio, “la Reme” mató a Adelaida en su domicilio, de 96 años, asfixiándola.
            Siguieron otros dos asaltos más hasta matar a su tercera víctima, María de 76 años y como a todas las anteriores, fue atacada en su vivienda.
            - El 3 de julio intentó cometer su último asesinato. Esta vez llamó al timbre de un piso y se inventó que llevaba un paquete para una vecina. Después la intentó estrangular con un paño de cocina. La mujer quedó inconsciente pero no murió. Como a las demás, le sustrajo pertenencias de valor.
            La policía contaba ya con muchos datos de la asesina, fruto del testimonio de las víctimas que sobrevivieron y de dos grabaciones de vídeo, la de una entidad bancaria y otra de una estación de metro que ponían rostro a la asesina, aunque al carecer de antecedentes penales, no pudieron ponerle nombre y apellidos.
            Sospechaban los investigadores que la mujer residía en el barrio de Sant Andreu y tran investigar por la zona ya sabían que a Remedios era aficionada al juego. Así es como el 4 de julio dieron con ella en un bingo de la calle Provenza, donde se encontraba jugando a la máquina tragaperras. Su apariencia física concordaba con la descripción. Una vez comprobada su identidad, descubrieron los policías dentro del bolso de la hasta entonces sospechosa,  una agenda donde se encontra una anotación de la dirección de las víctimas. Una vez practicada la detención, se produjo el registro en la vivienda de la asesina, donde se encontraron objetos de valor que pertenecían a las víctimas.
            Finalmente, el 3 de julio de 2008 fue condenada a 144 años de prisión, si bien solamente deberá cumplir 25.
            La acusada nunca ha reconocido los hechos, acusando a una mujer que compartía piso con ella de nombre Mari, que supuestamente huyó dejando las pertenencias de las víctimas en la vivienda compartida.
           






lunes, 14 de septiembre de 2015

DAN B. COOPER: EL MISTERIO DEL SECUESTRADOR DESAPARECIDO

       Dan Cooper tomó el vuelo 305 de la compañía Northwest Orient Airlines en Portland, el 24 de noviembre de 1971. El pasajero de porte distinguido, vestía impecable con traje y corbata, además llevaba puestas unas gafas de sol que no se quitó en ningún momento. Se sentó en un asiento de la última fila del Boeing 727 que le llevaría a él y a 36 personas más a Seattle. Pidió un bourbon con soda. Seguidamente llamó a la azafata, Florence Schaffner para darle una nota. Ella se la guardó en el bolsillo pero él insistió en que la leyera atentamente. La nota decía: “Tengo una bomba en el maletín. El avión está secuestrado”. Y lo abrió para mostrar que lo que decía era cierto. A cambio de la vida de los pasajeros y la tripulación, el extraño pasajero pedía 200.000 dólares en billetes de 20, además de cuatro paracaídas.
            Una vez enterada la tripulación (los pasajeros no fueron informados del secuestro), el avión aterrizó en Seattle haciendo entrega al secuestrador de todo lo que había pedido y él, cumpliendo con su promesa, liberó a los 36 pasajeros y a dos azafatas pero no así al resto de la tripulación y la azafata Tina Mucklow, que fue la última persona que le vería.
Cartel de búsqueda y captura
con la foto robot del sospechoso (FBI)
            Cooper dio órdenes al piloto de conducir el avión hasta México, aunque antes debía efectuar un aterrizaje en Nevada para repostar. Además dio instrucciones sobre qué rumbo tomar, la altitud a la que tenía que volar, cómo colocar las alas del avión y que de ningún modo sellará las puertas de salida. Después se colocó todos los fajos de billetes entre la ropa y saltó sobre una zona de bosques y montañas, a  más de 3000 metros de altitud, en el Estado de Washington. Nada más se supo de él.
            Las investigaciones nunca dieron con el paradero del secuestrador. No se encontró su cuerpo ni ningún indicio que pudiera sospechar de su paradero en el momento de la caída o después de esta.
            Se sospechó que Cooper era un experimentado paracaidista, posiblemente militar. El FBI interrogó a numerosos paracaidistas profesionales pero ninguno casaba con la descripción, eran demasiado jóvenes o tenían coartadas sólidas para situarlos en ese vuelo.
            Ninguno de los pasajeros tampoco lo recordaba, incluso se barajaba la posibilidad de que Dan B. Cooper fuera una identidad falsa.
Billetes encontrados por un niño en el río Columbia (1980)


            En 1980 un niño encontró varios paquetes con billetes de 20 dólares a orillas del río Columbia, certificándose por los números de serie que formaba parte del dinero con el que saltó Cooper.
Retrato robot del FBI. A la izquierda el aspecto que podría tener D.B. Cooper en 1971.
A la derecha el aspecto que podría presentar en la vejez, de estar vivo.
            Numerosas personas alegaron desde entonces conocer al secuestrador. La mayoría afirman que era un pariente cercano ya fallecido, pero los investigadores nunca han dado por sentadas estas afirmaciones, siendo algunos y en el mejor de los casos sospechosos.
            La zona donde pudo haber aterrizado Cooper pertenece al término de la población de Ariel y allí goza de una tremenda popularidad. Como si fuera un Robin Hood, en el pueblo adoran la figura de este misterioso personaje, donde cada año, el 24 de noviembre brindan por él en la taberna del municipio que tiene hasta un pequeño altar en su honor, convirtiéndose en un lugar de peregrinaje de numerosos admiradores.
            Cabe señalar que después de este suceso, los aeropuertos se dotaron de mayor medidas de seguridad, como los detectores de metales que actualmente se usan para registrar a los pasajeros.
            Actualmente, el caso de D. B. Cooper sigue abierto, recibiendo el FBI aún numerosas comunicaciones de personas que aseguran haberlo conocido o dando pistas nada consistentes,



hasta la fecha.


viernes, 11 de septiembre de 2015

SERGIO MORATE Y EL DOBLE CRIMEN DE CUENCA: CRONOLOGÍA DE UN SOSPECHOSO


- 05 de agosto de 2015. Desaparecen dos mujeres en Cuenca: Laura del Hoyo y Marina Okarynska, de 24 y 26 años respectivamente. Son amigas. También desaparece un exnovio de Marina, Sergio Morate, de 29 años de edad. Se sospecha que él tiene algo que ver con las desapariciones, puesto que ellas iban a recoger unas pertenencias al domicilio de Morate. Además, estuvo condenado por secuestro y agresión sexual.
- 12 de agosto 2015. Se hallan los cuerpos sin vida de las dos jóvenes semicubiertas por cal, en una poza en el nacimiento del río Huécar, a dos kilómetros de la población de Palomera, de donde son oriundos los padres de Morate y donde también tuvo secuestrada a su exnovia, que sigue siendo el principal, que al parecer comentó a su familia días antes de la desaparición que quería marcharse a algún país que no tuviera tratados de extradición con España.
- 13 de agosto 2015. Morate es detenido en Lugoj (Rumanía). Tras una orden de búsqueda y captura vía Interpol, la policía española le seguía la pista desde que cruzara la frontera por Portbou. Una vez en Francia conectó su teléfono móvil, y su señal fue interceptada por los investigadores hasta dar con él en Rumanía. La policía rumana asaltó la casa de un amigo del sospechoso, Istvan Horvath y su mujer Valeria donde se refugiaba Morate. Los tres fueron detenidos. Horvath salió en libertad a las pocas horas, aunque es sospechoso de encubrimiento y según sus declaraciones Morate le contó que había matado a las dos chicas pero no le creyó. Por el contrario, Morate declaró que no le había contado a su amigo, y que su visita se debía a que iba a ser el padrino del hijo de Horvath y Valeria.
- 02 de setiembre. La Alta Corte de Casación y Justicia de Bucarest aprueba su entrega definitiva a España pese a la demanda de Morate de no ser extraditado puesto que se cree juzgado y condenado por la opinión pública. Asimismo, ha llegado a expresar que teme por su vida.
- 05 de setiembre. Es extraditado a España.
- 06 de setiembre. Comparece ante el juez en Cuenca y se acoge al derecho de no declarar.  Se le decreta prisión provisional comunicada y sin fianza, por lo que ingresa en Centro Penitenciario Madrid VII, de Estremera.
- 10 de setiembre de 2015. El fiscal superior de Castilla-La Mancha, José Martínez Jiménez anuncia que Sergio Morate será juzgado por un jurado popular y que el imputado podría estar dos años en prisión provisional, aunque se contempla que el proceso y posterior juicio finalizará antes.