martes, 16 de diciembre de 2014

EL REINO DE GUGE

Guge fue un reino erigido al oeste del actual Tibet, en el décimo siglo de nuestra era. Fundado por los descendientes de la familia real de otra monarquía tibetana, los Tubo, gobernando 20 reyes durante 700 años.
            Las ruinas de la ciudad de Zhada se encuentran en una meseta a 4.000 metros de altitud sobre el nivel del mar. Actualmente se pueden presenciar 879 cuevas, 445 casas y 28 torres, además de diversos pabellones, templos y palacios que formaban esta urbe de unos 100.000 habitantes.
http://commons.wikimedia.org/wiki/User:Zhangmoon618

            Al entrar en la ciudad se pueden ver las casas de sus habitantes, bien conservadas. Hay de diferentes tamaños, formas y alturas, de dos o cuatro pisos, distinguiéndose las cocinas y alcobas. En los techos hay restos de fuego, que usaban los moradores para calentarse en el frío invierno.
            En el nivel intermedio se edificaban las viviendas de los oficiales y la aristocracia, que obviamente, presentaban condiciones mejores que las anteriores.
            En los templos se pueden observar murales muy bien conservados de diversos temas. Los del Templo Blanco presentan los árboles genealógicos de los reyes de Tubo, Guge e Hindú. En el Templo Rojo hay muchos murales donde se pueden ver escenas religiosas. En el Pabellón Dawiede también hay pinturas que tratan sobre la guerra y el budismo. El conjunto artístico se conserva bien, aun a pesar de los siglos transcurridos, debido al clima seco de la región. Así mismo, dan testimonio de su gran riqueza cultural por la mezcla de elementos de la India, Cachemira, Nepal y las artes islámicas.
            Los edificios reales se erigen en la cumbre de la colina, rodeados por precipicios escarpados. En el sudeste vivía la familia real. En el oeste del palacio se encuentran los restos de un gran salón de 200 m2 que es el mayor edificio del lugar, el cual servía de reunión para discutir sobre los asuntos oficiales. Al norte de la cumbre, en el subsuelo hay un palacio inacabado del rey que solo es accesible por un túnel de 50 metros. En la cumbre hay una vista panorámica del lugar.
            Al norte de Zhada se encontraba la población de Luba. Luba significa “horno de fundición” en tibetano y como su nombre indica, esta población se dedicaba a la fundición y fabricación de artículos de oro y plata, donde se hacían estatuas de metal y objetos rituales para los monasterios del reino.
            En 1997, varios arqueólogos descubrieron una estatua de Buda hecha de estos materiales.
            Como se ha explicado al inicio, este reino duró unos 700 años. En el siglo XVII vivió su esplendor máximo y poseía una cultura madura y brillante, pero esta Pompeya oriental dejó de existir de repente. No hay huellas de ninguna catástrofe natural ni humana.
            Tiempo atrás, arqueólogos encontraron restos de papel en las ruinas, con citas bíblicas en portugués. Se especula que los lusos invadieron el reino a través de la India y para que no mataran a sus súbditos, el rey de Guge se rindió. Muchos podrían haber huido a Cachemira. Los que no pudieron huir fueron, posiblemente asesinados, como lo demuestran los cadáveres encontrados en una cueva del lugar, junto a un precipicio, desmembrados y decapitados, aunque también podrían haber sido enterrados por algún tipo de ritual. En definitiva, su desaparición sigue siendo una incógnita, simplemente el tiempo y la historia se detuvieron de pronto en este bello lugar que acaricia el cielo.


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